Regionalismo, nacionalismo, y nuevas elecciones generales en el estado Español

Nacionalismo_espa_ol (1)Bloqueo político y nuevas elecciones

Dada la falta de mayoría para conformar nuevo gobierno, la situación de estancamiento político se enquista en el estado español. Después de distintas rondas de negociación, faroles y consultas internas;  el escenario resultante será unas nuevas elecciones. Asimismo las encuestas no prevén cambios significativos en este posible escenario, y aún en el caso de producirse una candidatura de unidad entre Izquierda Unida (IU) y Podemos, nada hace pensar que se produzca un sopasso al PSOE. A todo esto, “a río revuelto ganancia de pescadores”, y es que el regionalismo y los nacionalismos periféricos, intentan mantener e incluso ampliar su electorado.

Regionalismo y nacionalismo en el estado español

En el estado español existen movimientos regionalistas y nacionalistas. Mientras que el regionalismo cree que la nación es una, defendiendo un modo de entender España des de la particularidad regional; los nacionalismos periféricos defienden el carácter nacional de sus territorios, y dado que el demos ya no es (sólo) el pueblo español sino el andaluz, el gallego o el mallorquín, éste tiene el derecho a autodeterminarse.

El regionalismo se basa en la máxima de “Soy español por que soy asturiano/catalán/extremeño, etc”. Lógicamente no defiende el derecho a la autodeterminación ya que el demos es uno, el español. Normalmente este movimiento ha sido encarnado por partidos de ámbito no estatal (PANE’s) de derechas: Unión del Pueblo Navarro, Partido Regionalista Cántabro, Unió Valenciana, etc. Estos partidos, se han inclinado normalmente a apoyar al Partido Popular (PP) en las elecciones generales. Aún así, los partidos estatales, especialmente PSOE y PP, han terminado por defender este regionalismo bienentendido, destacando el caso andaluz por parte de los socialistas, y el valenciano por los populares.

Por otro lado, el nacionalismo periférico, ha defendido la plurinacionalidad del estado español, apostando (con distinta intensidad) por el derecho a la autodeterminación. Los partidos nacionalistas, a excepción del Partido Nacionalista Vasco (PNV) y Convergència Democràtica de Catalunya (CDC) han sido y son tradicionalmente de izquierdas. Dependiendo del peso de dichos partidos y movimientos (como en el caso del regionalismo) se han realizado pactos estratégicos en el marco de las elecciones generales, con la izquierda española (Podemos o IU).

Si bien el regionalismo se ha inclinado a defender el status quo, el nacionalismo periférico siempre ha ha respaldado el cambio, de carácter social y/o plurinacional. A grosso modo podemos dividir dichas actitudes de cambio en tres categorías: (1) Cambiar España para que cambie mi nación, (2) cambiar mi nación para que cambie España, y (3) independizar mi nación porque España no va a cambiar. Estas tres actitudes, han producido distintos comportamientos electorales: (1) Voto útil (aún desde una óptica nacionalista) a un partido de ámbito estatal de izquierdas, (2) voto a un partido nacionalista que apoye un cambio a nivel estatal, o (3) voto a un partido independentista, al que un cambio en España ni le viene ni le va. Si bien las posiciones (1) y (2) han producido alianzas estratégicas entre PANE’s nacionalistas y la izquierda estatal, el apoyo des de la posición (3) a supuestos procesos de cambio en clave española, se ha dado de modo más implícito.

 Y ahora qué?

Si bien Podemos consiguió aglutinar el voto de la España plurinacional en las pasadas elecciones, el tiro les puede haber salido por la culata. El partido de Pablo Iglesisas se alió con PANE’s nacionalistas e de izquierdas (Alternativa Galega d’ Esquerdas (AGE), Compromís, y Catalunya Sí que es Pot) basándose en la promesa de concederles grupos parlamentarios propios en el Congreso de los Diputados, y en el caso catalán, de promover un referéndum acordado con el estado. A día de hoy dichas promesas no se han cumplido, al bloquear el PP la creación de los grupos parlamentarios propios, y al no poder configurar ninguna mayoría estatal en pro de un referéndum de independencia para Catalunya. Podrá repetir Podemos dichas alianzas con AGE, Compromís y Catalunya Sí que es Pot una vez demostrado no poder haber cumplido estos acuerdos? Empieza a ser una patrón, que cada vez que la izquierda estatal pide el apoyo del nacionalismo periférico para que “todo cambie”, termina cambiando todo excepto el carácter centralizador y uniformizador de España. Parafraseando al General Sabino Fernández-Campo, la España plural ni está ni se la espera.

También es relevante la irrupción de Ciudadanos, un partido fuertemente centralista nacido en Cataluña. Hasta qué punto está defendiendo ya esta nueva formación política postulados regionalistas? Si bien en un inicio pudiese haber defendido la abolición del estado de las autonomías, parece que finalmente han preferido “pragmáticamente” defender el status quo autonómico. Así pues, podría el partido de Rivera atraer a su órbita al regionalismo de derechas?

Parece que en vistas de nuevas elecciones estatales, hay más movimientos internos de partido que de posibles trasvases de votos. Los liderazgos de Rajoy y Sánchez son cada vez más cuestionados, mientras Susana Díaz y Soraya Sáenz de Santamaría se postulan como recambio. Podrían estos liderazgos, en el caso de nuevas elecciones, desbloquear un acuerdo de gran coalición entre PSOE y PP, “salvando” la gobernabilidad del estado? En todo caso y irónicamente (después de haber pasado por su propio via crucis de investidura) quien parece más cómodo en esta situación es el independentismo catalán, desplegando poco a poco sus estructuras de estado, mas fiscalizado judicialmente por el Tribunal Constitucional, que políticamente por el Gobierno español.

Max Zañartu i Plaza / President of the European Free Alliance Youth

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